Little England

24 Agosto. 7.30 am. Kandy.
Little England.

De nuevo sobre las 5 de la mañana nos despierta la procesión budista, pero hoy nos cuesta menos conciliar el sueño de nuevo. 
A las 7.30 am suena el despertador y nos levantamos, hoy toca hacer maletas y cambiar de ciudad, así que nos duchamos, recogemos y bajamos a desayunar, esta vez Bernat a optado por el desayuno western también, dando una pausa a la comida ceilandesa. 



Sure nos recoge sobre las 9.15 am y empezamos nuestro viaje hacia Nuwara Eliya, en la provincia central de la isla. Será cambio radical de paisaje (y de temperatura! está a 1.868 metros de altura) es la zona de producción de té más importante de Sri Lanka. Además en esta zona se encuentra Pidurutalagala, la montaña más alta del país con 2.524 metros de altura sobre el nivel del mar.

Nos montamos en el coche y vemos como poco a poco los paisajes van cambiando, cada vez más verdes y frondosos y la vegetación va evolucionando a la propia de montaña (ceilanesa en este caso). Hacemos una pequeña parada en un mirador para observar las vistas del Valle, que la verdad que son dignas de postal y lás fotos no hacen justicia. Está el día brumoso y fresco pero por suerte no nos llueve.




A lo largo del camino se pueden observar diferentes cascadas e inmensas plantaciones de té a lo largo del valle, y hacemos una parada para observar una de las más grandes de esta zona, Ramboda Waterfall.



Continuamos el viaje y la próxima parada es una de las fábricas de té más antiguas de la zona, “Bluefield Tea Garden”. Nos atiende un chico muy simpático y nos hace un recorrido por toda la  finca y la fábrica explicándonos detalladamente la fabricación del té, en esta factoría únicamente producen té negro, pero tienen otra donde además también producen té blanco y verde.




La visita termina enseñándolos los distintos tipos de té y con una degustación de los mismos, lo acompañamos con un trozo de butter cake buenísimo. Por último, para finalizar, aprovechamos y compramos algo de té para llevarnos a casa.



Continuamos el viaje y llegamos a Nuwara Eliya, donde las temperaturas han bajado considerablemente, la altura se nota porque ahora estamos alrededor de 15-16 grados  y el paisaje es completamente brumoso dándole un toque místico que, una vez más, parece sacado de un cuento de hadas. Al pueblo le rodea el Gregory Lake y nuestro alojamiento, The Barnsbury House, tiene vistas al mismo. 
A Nuwara a Eliya le llaman Little England, ya que la arquitectura de la zona es completamente inglesa, los típicos edificios coloniales de las islas británicas están directamente extraídos de allí y plantados en medio de Sri Lanka, consecuencias de la colonia inglesa que hubo en su momento, y que le da un toque súper especial al entorno.
Además la ciudad cuenta con campos de golf y es conocida por las carreras de caballos que se hacen.

Nos instalamos, nos abrigamos un poco y nos ponemos a pasear por alrededor del lago, no sé como expresar lo especial que se me hace el paseo con este paisaje; la bruma, el lago, el verde que rodea, la tranquilad, los animales, el paseo del lago tan bien arreglado… le comentaba a Bernat que tengo la sensación de haber hecho uno de los paseos más románticos de mi vida.





Nos dirigimos a The Grand Hotel a hacer un Classic High Tea, que sería como la “hora del té inglesa” donde tomas el té que prefieras y lo acompañan de pequeños bocados de comida (además de edificios también han adoptado costumbres). El hotel está especialmente cuidado con unos grandes jardines y con mucho personal atento al servicio. Hemos leído muy buenos comentarios sobre este sitio para tomar el té, y la verdad que no defrauda, muy recomendable.







El paseo hasta aquí han sido unos 45 minutos, así que decidimos ir volviendo poco a poco y paramos a tomar una cervecita en un pub con vistas al lago, “Lake View Pub”, una Lion Lager (para variar) pero a veces nos traen un tamaño de cerveza parecida a litrona (no sé la cantidad porque no lo pone en la botella), pero lo que sé es que con una nos basta para ambos (aunque en la foto no se termine de apreciar).


Terminamos y ponemos rumbo al hotel de nuevo, ya es negra noche y parece que refresca más, hacemos una pequeña parada a un supermercado para comprar algunos frutos secos, porque mañana toca trekking y queremos estar preparados.













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