Diseñando estrategias
25 Agosto. 6.30 am. Nuwara Eliya.
Diseñando estrategias.
Suena el despertador pronto, hoy toca madrugar. Qué gusto dormir con nórdico en esta época y a la vez qué pereza salir de la cama y tener frío.
Nos levantamos, nos vestimos con la ropa y las bambas de trekking y bajamos a desayunar.
Desayuno potente hoy, tortilla, salchicha, verduras, setas y fruta. No hay opción a elegir, así que menos mal que no somos especialmente delicados con la comida.
Hacia las 7.45 am salimos del hotel y nos dirigimos a Horton Plains, un parque Nacional desde 1989 situado en las tierras altas de la provincia central que se encuentra entre 2.100 y 2.300 metros de altura. Abarca desde grandes llanos verdes hasta bosques nubosos tropicales (cloud rain forest).
El día está especialmente frío y con mucha niebla espesa. La idea de ir pronto era para poder ver las vistas desde los precipicios llamados “the world’s end” sin nubes, pero no pinta que el día vaya a ofrecernos esta posibilidad.
Conforme avanza el viaje la niebla no cesa, es tan espesa que apenas se puede ver 3-4 metros por delante, pero Sure conduce con cuidado y nos sentimos seguros.
Llegamos a la entrada del Parque y Sure y Bernat van a comprar los tickets, yo me quedo en el coche porque hace mucho frío. Nada más entrar vemos varias manadas de una especie de ciervo llamado “Sambar”, son súper bonitos y muy cariñosos. También vemos una especie de “jabalí” aquí campando a sus anchas.
Horton Plains es muy rico en diversidad tanto de flora como en fauna, y de hecho hay leopardos sueltos por el parque (nada gracioso), hasta el momento se han contabilizado que hay 25, pero quiero pensar que si existen los trekkings y son tan populares será porque los leopardos no suelen acercarse por esa zona, aun así nadie te dice que no pueda aparecerse uno en medio de tu camino. Sure nos dice que llegado el caso mantengamos la calma, no suelen ser agresivos si no les haces nada y se asustan si te ven con algún objeto o llevas cosas rojas (no se si mi paravientos fucsia podría espantarlos).
Antes de iniciar el trekking, damos una pequeña vuelta por el centro de interpretación donde entre otras curiosidades tienen un leopardo disecado. Nos ponemos a andar, Sure nos esperará en el parking del Parque. El recorrido circular que vamos a hacer es de unos 9km y dicen que se tarda alrededor de 3h.
La verdad que esta todo especialmente bien señalizado, así que no tiene pérdida y para nada es necesario ningún guía. Cuando llevamos alrededor de 1 km encontramos un cartel donde hay que tomar el punto de decisión, camino fácil y camino difícil, y como ya nos conocemos cogemos el difícil (aunque discrepo de las diferencias que puede haber entre ambos teniendo en cuenta que es una ruta circular).
Mientras vamos diseñando nuestras estrategias de qué haríamos si nos encontráramos un leopardo, llegamos al primer sitio de interés (son 3) es el “Little World’s End”, desde donde hay unas vistas vertiginosas y unas panorámicas preciosas de Sri Lanka (alrededor de 200m de paredes de precipicio). No nos entretenemos demasiado porque el segundo punto de interés es el “World’s End” y es lo mismo pero con cerca 800m de caída.
El paisaje que nos vamos encontrando es bastante curioso, pues pasamos de estar en bosques húmedos y frondosos a llanuras que bien podrían recordar a cualquier sabana africana.
Llegamos al “World’s end” y nos entretenemos un rato haciendo fotos. Hemos tenido mucha suerte con el tiempo porque ha salido el sol y se han ido todas las nubes, así que perfecto porque las vistas desde aquí arriba son impecables.
Llevamos alrededor de unos 4 km, ahora hasta la cascada deben quedar por lo menos unos 3km.
Hace mucho calor, sobretodo cuando pasamos por las llanuras, así que me he ido quitado capas.
Sobre el Km7 llegamos a “Baker’s falls”, una gran cascada de agua que aparece de la nada en medio del bosque. Nos hacemos algunas fotos y continuamos el camino. Nos hemos encontrado súper poca gente en todo el camino, de hecho casi todo lo hemos hecho completamente solos, cosa que se agradece porque estos parques nacionales suelen estar muy concurridos.
Tras algo menos de dos horas y media llegamos de nuevo al punto inicial, aprovechamos para comer algo y descansar antes de volver de nuevo a Nuwara Eliya.
Sure nos deja en el hotel y aprovechamos para descansar y ducharnos antes de ir a hacernos un masaje ceilandés.
Sobre las 3.15 pm llegamos al centro de masajes y pedimos que nos hagan dos masajes sólo de espalda. La verdad que la chica que me lo hace a mí no parece que no tenga demasiada experiencia así que no me gusta demasiado y me lo podría haber ahorrado, a Bernat se lo hace un chico que tiene algo más de idea, pero vamos, los dos coincidimos con que nos lo podríamos haber ahorrado.
Vamos a dar una vuelta por el centro de Nuwara Eliya y pedimos para llevar un zumo natural de Woodapple (manzana de madera), es una fruta propia de esta zona y la verdad que no sabría compararlo con nada, es un sabor muy característico pero esta bueno. Paseamos y nos vamos a tomar algo antes de ir a cenar en una terraza de un pub muy agradable, el “19th hole”.
Para cenar tenemos varias opciones, pero hemos leído muy buenos comentarios sobre el restaurante del Grand Hotel, “Magnolia” y nos decidimos por ir ahí, no defrauda. Para dar un poco de tregua a las comidas ceilandesas nos pedimos 1 plato tailandés y otro chino y la verdad que están buenísimos (además de spicy). El restaurante es elegante y la atención - como ayer - excelente. Lo recomendaría a cualquiera que estuviera por la zona. Tras comernos el postre pedimos la cuenta (7.100 rupias - 20€ aprox) y ponemos rumbo al hotel.
Habíamos pensado en volver en tuk tuk, pero no llueve y el paseito es agradable, así que nos animamos y volvemos andando como ayer en negra noche. Es precioso este hotel iluminado de noche, el propio edificio y los jardines que le rodean.
Tras unos 30-40 minutos llegamos al hotel, nos metemos en el nórdico y a descansar, que mañana es día de transición.
Comentarios
Publicar un comentario